
El trabajo de los hijos de Dios-Segunda parte
Como vimos en la primera parte de esta serie (El trabajo de los hijos de Dios-Primera parte), el hombre fue hecho para trabajar, pero su trabajo no era para sustentarse a sí mismo, sino para Dios. Si regresamos a génesis 2:15.
Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase. (Génesis 2:15 RVR1960)
Vemos que Dios puso al hombre en el huerto, que era la obra de Dios, algo que Dios había creado y el hombre tenía que labrarlo y cuidarlo. En el primer estudio vimos que labrar era preparar la tierra y cuidar era estar al pendiente de que todo saliera como debía, pero Dios es el que creo las plantas y las hizo crecer.
El huerto
El huerto era un lugar especial que Dios había creado, por lo que vale la pena estudiar acerca de este lugar, para eso vamos a ver que dice la biblia acerca de los huertos, veamos los siguientes versículos:
Y Jehová Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso allí al hombre que había formado. Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer. (Génesis 2:8,16 RVR 1960)
Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto. Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí. Y lo sacó Jehová del huerto del Edén, para que labrase la tierra de que fue tomado. (Génesis 3:8, 10, 23 RVR1960)
Huerto cerrado eres, hermana mía, esposa mía; Fuente cerrada, fuente sellada. Tus renuevos son paraíso de granados, con frutos suaves, De flores de alheña y nardos; Nardo y azafrán, caña aromática y canela, Con todos los árboles de incienso; Mirra y áloes, con todas las principales especias aromáticas. Fuente de huertos, Pozo de aguas vivas, Que corren del Líbano. Levántate, Aquilón, y ven, Austro; Soplad en mi huerto, despréndanse sus aromas. Venga mi amado a su huerto, Y coma de su dulce fruta. (Cantares 4:12-16 RVR 1960)
Mi amado descendió a su huerto, a las eras de las especias, para apacentar en los huertos, y para recoger los lirios. (Cantares 6:2 RVR 1960)
Salomón tuvo una viña en Baal-hamón, La cual entregó a guardas, Cada uno de los cuales debía traer mil monedas de plata por su fruto. Mi viña, que es mía, está delante de mí; Las mil serán tuyas, oh Salomón, Y doscientas para los que guardan su fruto. Oh, tú que habitas en los huertos, Los compañeros escuchan tu voz; Házmela oír. (Cantares 8:11-13 RVR1960)
Me hice huertos y jardines, y planté en ellos árboles de todo fruto. (Eclesiastés 2:5 RVR1960)
Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, a todos los de la cautividad que hice transportar de Jerusalén a Babilonia: Edificad casas, y habitadlas; y plantad huertos, y comed del fruto de ellos. Casaos, y engendrad hijos e hijas; dad mujeres a vuestros hijos, y dad maridos a vuestras hijas, para que tengan hijos e hijas; y multiplicaos ahí, y no os disminuyáis. (Jeremías 29:4-6 RVR1960)
!Cuán hermosas son tus tiendas, oh Jacob, tus habitaciones, oh Israel! Como arroyos están extendidas, Como huertos junto al río, Como áloes plantados por Jehová, Como cedros junto a las aguas. (Números 24:5-6 RVR1960)
A manera de un árbol está verde delante del sol, Y sus renuevos salen sobre su huerto. (Job 8:16 RVR1960)
Habiendo dicho Jesús estas cosas, salió con sus discípulos al otro lado del torrente de Cedrón, donde había un huerto, en el cual entró con sus discípulos. Uno de los siervos del sumo sacerdote, pariente de aquel a quien Pedro había cortado la oreja, le dijo: ¿No te vi yo en el huerto con él? (Juan 18:1,26 RVR1960)
Y en el lugar donde había sido crucificado, había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo, en el cual aún no había sido puesto ninguno. (Juan 19:41 RVR1960)
Vemos que los huertos aparecen principalmente por dos razones:
Comunión íntima y frutos.
Tanto en génesis como en cantares vemos que el huerto era un lugar de comunión, en génesis habla específicamente de un lugar en donde Dios hablaba con el hombre, en cantares habla acerca de la comunión del amado con la amada que bien sabemos, es la comunión de Cristo con la iglesia, por lo que podemos decir que uno de los principales propósitos del huerto era la comunión intima, ahí es donde Dios habla y donde lo podemos conocer profundamente. La otra característica esencial del huerto es el obtener frutos, también génesis menciona esto ya que en el huerto fueron plantados arboles de todo tipo de fruto, en Jeremías menciona el huerto como lugar donde hay frutos para comer. Los libros Números y Job hablan también del huerto como símbolo de bendición de Dios y prosperidad. Finalmente vemos en el evangelio de Juan que Jesús también uso el huerto para tener comunión íntima con los discípulos, de tal forma que alguien atestigua haber visto a Pedro con Jesús en el huerto. Y además Jesús fue sepultado en un huerto.
El huerto es un lugar especial que Dios diseño para que tuviéramos comunión íntima con él, es un lugar donde hay prosperidad, donde abunda el alimento y donde podemos platicar plenamente con Dios.
Puedo citar también al historiador Flavio Josefo, quien escribió lo siguiente en un resumen que hizo del libro de Génesis:
Cuando llegó Dios al jardín, Adán, a quien antes le agradaba conversar con él, consciente ahora de su mal proceder, se ocultó. (Flavio Josefo, Antigüedades Judías, Tomo I, Cap. 2, párrafo 4)
A Adán le gustaba platicar con Dios en el huerto y solo fue el pecado lo que hizo que se ocultara.
Los frutos del huerto
Como se vio en la primera parte del estudio, el hombre labraba la tierra para producir plantas, entonces nos podemos preguntar, ¿Para qué eran estas plantas?, El libro de Cantares nos puede dar una idea, veamos el capítulo 2, aconsejo leerlo completo, pero pondré algunos versículos.
Como el lirio entre los espino, Así es mi amiga entre las doncellas 2:3
Como el manzano entre los árboles silvestres, Así es mi amado entre los jóvenes; Bajo la sombra del deseado me senté, Y su fruto fue dulce a mi paladar.2:5
Sustentadme con pasas, confortadme con manzanas; Porque estoy enferma de amor. 2:13
La higuera ha echado sus higos, Y las vides en cierne dieron olor; Levántate, oh amiga mía, hermosa mía, y ven. 2:15
Cazadnos las zorras, las zorras pequeñas, que echan a perder las viñas; Porque nuestras viñas están en cierne. 2:16 Mi amado es mío, y yo suya;El apacienta entre lirios.
También veamos estos otros:
Tus renuevos son paraíso de granados, con frutos suaves, De flores de alheña y nardos. (Cantares 4:13 RVR 1960)
Venga mi amado a su huerto, Y coma de su dulce fruta (Cantares 4:16 RVR 1960)
Mi amado descendió a su huerto, a las eras de las especias, para apacentar en los huertos, y para recoger los lirios. (Cantares 6:2 RVR 1960)
Me hice huertos y jardines, y planté en ellos árboles de todo fruto. (Eclesiastés 2:5 RVR1960)
!Cuán hermosas son tus tiendas, oh Jacob, tus habitaciones, oh Israel! Como arroyos están extendidas, Como huertos junto al río, Como áloes plantados por Jehová, Como cedros junto a las aguas. (Números 24:5-6 RVR1960)
Con todos estos versículos podemos ver que la relación entre dos amados siempre da un fruto y es codiciado por ambos lados de la relación.
Las plantas resultantes de la labranza del hombre eran frutos para Dios, producto de su relación con el hombre.
Dios nos hizo para producir frutos que son codiciables.
Los frutos que Dios nos da
Como vemos en Génesis 2:1-15, Dios hizo primeramente árboles para que Adán se alimentara del fruto de ellos.
En la actualidad, ¿Que fruto nos da Dios para que comamos?
Veamos este versículo:
Y te afligió, y te hizo tener hambre, y te sustentó con maná, comida que no conocías tú, ni tus padres la habían conocido, para hacerte saber que no sólo de pan vivirá el hombre, más de todo lo que sale de la boca de Jehová vivirá el hombre. (Deut. 8:3)
Aquí vemos que la comida natural no es exactamente el fruto que Dios quiere que comamos, él quiere que comamos maná, que en realidad es todo lo que sale de la boca de Dios, su palabra.
Si vamos a Juan 1:1 vemos lo siguiente:
En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. (Juan 1:1)
Y Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: No os dio Moisés el pan del cielo, más mi Padre os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo. (Juan 6:32-33)
Yo (Jesús) soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo. (Juan6:51)
Jesús es el fruto que Dios quiere que comamos.
¿Cómo comemos de este fruto?
Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás. (Juan 6:35)
Con este último versículo entendemos que ir a Cristo es comer el pan y creer en Él es beber su sangre, pero vamos a Él y creemos en Él por medio de las palabras que nos ha dicho, ya que Él es el verbo de Dios.
Veamos esto que Jesús dijo:
Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. (Mateo 7:24-25).
Escucharlo y poner por obra sus palabras es comerlo y beberlo.
Cristo es el fruto que Dios nos da, es el verdadero alimento que necesitamos, de él proviene todo, incluso lo material que necesitamos en este mundo (Mateo 6:25-34), la sanidad (Isaías 53:4, 1 Pedro 2:24), la paz (Filip. 4:7), la justicia (Rom. 3:22), la sabiduría (1 Cor. 1:24, Prov. 8), el amor (Juan 3:16), todo lo que necesitamos (Colosenses 2:9).
Entonces volvemos al tema principal del artículo, a lo que Jesús decía:
Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará; porque a éste señaló Dios el Padre. (Juan 6:27).
Tenemos que hacer un trabajo para obtener a Cristo, escuchar su palabra y ponerla por obra, como dijo en el evangelio de Mateo 7:24-25 y en Juan 14:21-23.
El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él. Le dijo Judas (no el Iscariote): Señor, ¿cómo es que te manifestarás a nosotros, y no al mundo? Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él. (Juan 14:21-23)
Los frutos que Dios espera de nosotros
Dios espera también frutos de nosotros, pero estos frutos no vienen de nuestro esfuerzo personal, estos frutos se producen cuando comemos el fruto que él nos da, como ya se vio, Cristo mismo, al poner por obra sus palabras, por lo tanto, este fruto es Cristo manifestado en nosotros.
Esta manifestación se expresa de la siguiente manera:
Más el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. (Gálatas 5:22-23).
Amor
El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece;no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, más se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. (1 Cor. 13:4-7).
Te invito a leer este estudio que realice acerca del amor: El amor según la biblia
Gozo
Según el diccionario, Gozo está relacionado a disfrutar y a tener felicidad.
Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido. (Juan 15:11)
Paz
La Paz viene del hebreo Shalom, que significa acuerdo entre dos partes, sosiego, plenitud, prosperidad. Esta palabra está escrita muchas veces en la biblia, y es un signo claro de que Dios está con nosotros.
Este salmo habla muy bien de la palabra Paz:
Mucha paz tienen los que aman tu ley, y no hay para ellos tropiezo. (Salmo 119:165)
Paciencia
Paciencia es la cualidad de resistir con firmeza, con la confiada expectativa de un fin deseado, a pesar de las dificultades, del desánimo y de las circunstancias desalentadoras y, a menudo, del sufrimiento.
Veamos lo que dice Hebreos de la paciencia:
Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante. (Hebreos 12:1)
Aquí vemos que la paciencia lleva consigo un obrar, un orden, una forma correcta de hacer las cosas para llegar a la meta.
Benignidad
La palabra benignidad significa hacer lo bueno, reconociendo una verdadera necesidad en los términos de Dios (Sermón del monte, proverbios, los diez mandamientos) y actuando para solventar esa necesidad en el tiempo adecuado.
Otra referencia hacia la palabra benignidad es la siguiente:
Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo. (Efesios 4:32)
Bondad
La bondad viene estrechamente relacionada con la benignidad, ya que también es una cualidad que busca hacer lo bueno, la diferencia radica en que la palabra se tradujo de la palabra griega ἀγαθωσύνη,ης,ἡ (agathosune) que es exclusivamente atribuida a Dios, esta bondad es algo divino y solo se expresa al llevar una vida espiritual.
Fe
El capítulo 11 de hebreos define claramente lo que significa la palabra fe, lo cual es una certeza y una convicción acerca de lo que no se ve o lo que todavía no es, es una seguridad que viene de una revelación de Dios.
Te invito a leer este estudio que realice acerca de la fe: Le fe
Mansedumbre
Es la virtud que modera la ira, está libre de altivez o vanidad, es algo que nos lleva a estar reposados, ser enseñables y capaces de soportar la disciplina.
Podemos ver estos ejemplos donde se menciona la mansedumbre:
Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas. (Mateo 11:29)
Encaminará a los humildes por el juicio, Y enseñará a los mansos su carrera. (Salmo 25:9)
Deja la ira, y desecha el enojo; No te excites en manera alguna a hacer lo malo. Porque los malignos serán destruidos, Pero los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra. Pues de aquí a poco no existirá el malo; Observarás su lugar, y no estará allí. Pero los mansos heredarán la tierra, Y se recrearán con abundancia de paz. (Salmo 37:8-11)
Templanza
La templanza es una cualidad que tiene que ver con actuar con moderación, esta se aplica a la manera moderada para actuar con respecto a las circunstancias de la vida, esta cualidad se relaciona con el dominio propio, esta expresada en el siguiente versículo:
Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte; y el que se enseñorea de su espíritu, que el que toma una ciudad. (Prov. 16:32)
Cuando tenemos estas cualidades en nosotros entonces estamos dando el fruto que Dios desea y la relación se hace plena y completamos el trabajo que Dios nos ha encomendado.
Conclusión
El trabajo de los hijos de Dios no es para suplir nuestras necesidades, es para dar frutos que a Dios le agradan.