El libro de Job, el plan global y glorioso de Dios
Es bien conocido del libro de Job el hecho de que un hombre llamado Job que era una varón perfecto y recto, temerosos de Dios y apartado del mal, le vinieron muchas calamidades por medio de satanás, pero con permiso de Dios, a tal grado que perdió todas sus riquezas, las cuales eran muchas, sus hijos y hasta parte de su salud, pero él nunca blasfemo a Dios e incluso llego a conocer a Dios cara a cara, y al final, Dios le restituyo el doble de sus posesiones y tubo otra vez la misma cantidad de hijos.
Normalmente vemos este libro como un libro que nos ayuda a soportar las pruebas, y nos da esperanza para saber que Dios nos puede dar más de lo que teníamos si soportamos estas pruebas, también nos ayuda a saber que Dios tiene el control de todo lo que pasa ya que Dios mismo le puso limites a satanás en las cosas que le hizo a Job, y esto nos ha sido de gran ayuda en toda la historia a muchas generaciones.
Pero esta vez me gustaría profundizar más en este libro, a tal grado que podemos ver un mensaje que dista mucho de lo que conocemos normalmente, un mensaje que nos ayudara a entender el plan global de Dios acerca de las cosas que sucederán en la tierra, específicamente en su pueblo Israel.
Para comenzar, me gustaría dividir el libro de Job en 4 partes y hacer un resumen de cada una:
1.- Descripción de quien era Job.
2.- Las calamidades que le vinieron.
3.- Los argumentos de la sabiduría.
4.- La restitución de la vida de Job.
I. Descripción de quien era Job.
Hubo en tierra de Uz un varón llamado Job; y era este hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal. Y le nacieron siete hijos y tres hijas. Su hacienda era siete mil ovejas, tres mil camellos, quinientas yuntas de bueyes, quinientas asnas, y muchísimos criados; y era aquel varón más grande que todos los orientales. E iban sus hijos y hacían banquetes en sus casas, cada uno en su día; y enviaban a llamar a sus tres hermanas para que comiesen y bebiesen con ellos. Y acontecía que habiendo pasado en turno los días del convite, Job enviaba y los santificaba, y se levantaba de mañana y ofrecía holocaustos conforme al número de todos ellos. Porque decía Job: Quizá habrán pecado mis hijos, y habrán blasfemado contra Dios en sus corazones. De esta manera hacía todos los días. (Job 1:1-5 RVR1960).
En esta primera parte podemos ver quien era Job, una persona perfecta ante Dios, que tenía muchos hijos, muchos animales y un sin número de criados. Job no solo era rico, el temía a Dios, y aunque probablemente sus hijos no tanto, pero él los santificaba ofreciendo sacrificios a Dios por ellos, esto nos dice que él tenía un grado de sacerdocio, esto lo hacía diariamente y por eso Dios lo bendijo.
II. Las calamidades que le vinieron.
Desde el versículo 6 del capítulo 1 hasta todo el capítulo 2 podemos ver que Dios planeo algo, poner a prueba a Job, demostrando que él era perfecto, de tal forma, que nunca peco con sus labios contra Dios. Y además podemos ver algo interesante, Dios quito la primera gloria de Job, lo destruyo, mato lo que tenía, aun a sus hijos, ya no regresarían. Al final de esta parte el quedo como vino al mundo, desnudo (Job 1:21).
III. Los argumentos de la sabiduría.
Después, podemos ver una larga lista de argumentos que tanto Job como sus amigos hicieron acerca de la vida, de la justicia, la justificación, la sabiduría, en general del paso del hombre por la tierra, esto lo podemos ver desde al capítulo 3 hasta el 37.
En estos capítulos están los argumentos que la humanidad tiene acerca de sí misma y de Dios, muchos argumentos, y cómo estos argumentos salen a la luz cuando sucede algo desastroso.
Sin embargo, del capítulo 38 al 41 podemos ver la respuesta de Dios ante todos los argumentos de los hombres, y el resumen de esta respuesta es este; Dios hizo todas las cosas, el hombre no hizo nada, él sabe cómo funciona todo, él es la sabiduría misma, y él puede hacer lo que quiera, y todo lo que él quiere es sabio y bueno, de echo esta parte la podemos relacionar con Proverbios 8, la sabiduría hablando.
IV. La restitución de la vida de Job.
En el capítulo 42, el ultimo del libro, Job responde a Dios y le atribuye toda razón, declarando que Dios puede hacer todas las cosas y no hay pensamiento que se esconda ante él. Menciona algo muy importante, él había escuchado acerca de Dios, pero ahora lo veía con sus propios ojos (Job 42:5).
Después de esto Dios mismo les habla a los amigos de Job diciéndoles que había dicho cosas incorrectas acerca de él, por lo que les dice que vayan a Job para que ore por ellos, ofreciendo sacrificios, de esta manera los perdono. Aquí vemos otra vez la obra sacerdotal de Job.
Al final Dios restituye el doble de las pertenencias que Job tenia y le da otra vez 10 hijos, la misma cantidad que antes, 7 hijos y 3 hijas y estas eran las más hermosas de toda la tierra.
Al final de cuentas Dios hizo una obra que engrandeció a Job y le dio algo muy hermoso, sus hijas.
El misterio rebelado en cada uno de estos 4 puntos
Ahora si comenzare con el mensaje oculto que Dios menciono en este libro, este mensaje lo podemos ver descifrando la numerología que maneja el libro.
Descripción de quien era Job
Vamos a analizar quien era Job según los números que se manejan en el libro.
Su familia eran 7 hijos, 3 hijas y 2 padres.
Si sumamos estos números tenemos dos sumas 7+3=10 + 2 = 12
Él tenía 7000 ovejas, 3000 camellas, 500 yuntas de bueyes y 500 asnas.
Una yunta es igual a dos bueyes por lo que Job tenía 1000 bueyes, aquí solo menciona 500 asnas, pero podemos suponer que también tenía asnos, por lo que muy probablemente tenía otros 500 asnos, 1000 en total.
Si dividimos el número de animales entre 1000, entonces tenemos números muy similares a los anteriores.
7+3=10 + 2 = 12
Entonces tenemos 2 sumas y 2 resultados
La primera suma es 7 + 3, dos números muy importantes
7 es el número de la obra del padre, el termino la creación en 7 días (Génesis 1).
3 es el número de la obra del hijo, el reconstruyo el templo en 3 días (Juan 2:19).
Estos dos suman 10, que podríamos decir que es el número de la obra de Dios, el padre más el hijo.
El número 10 estaba perfecto en la vida de Job, 10 hijos y 10 mil animales.
Pero hay un número dos que no está bien descrito en la vida de Job, primero, no se menciona directamente a su esposa, aunque en el versículo 9 del capítulo 2 se menciona que existe y no se habla más de ella. Como ya vimos anteriormente, los 2000 animales restantes tampoco están bien definidos, pero sabemos que este numero dos existe.
El número dos es el número de los testigos, curiosamente hay dos sumas, los hijos y los animales, que testifican la verdad, y también es el número del yugo que Dios creo, el matrimonio, por lo tanto, me atrevo a decir que el numero 2 es el número del Espíritu Santo, es el que testifica del Padre y del Hijo, y además es el que nos une en un yugo con Cristo.
En este libro el dos esta descrito más como un yugo, dos esposos, yunta de bueyes unidos por un yugo, parejas de asnos.
Este número 2 sumado con 10 da 12. El número 12 se relaciona con el pueblo que sirve por completo a Dios, sobre quienes se vertió su ley y su gobierno, las 12 tribus de Israel y los 12 apóstoles.
Después de orar mucho al respecto de estos números, han venido a mi mente las 12 tribus de Israel, una obra que Dios hizo, sobre los cuales vertió su ley y a los cuales Dios les llamo un reino de sacerdotes, una nación santa (Éxodo 19:6).
Después de la caída del hombre a través del pecado de Adán (Génesis 3), Dios siempre quiso restaurar a la raza humana y terminar el plan que tenía desde el principio, tener una nación de reyes y sacerdotes, una nación santa, esta nación fue Israel, o al menos una imagen de esta nación, lo logro gracias a la obediencia de muchos hombres, entre ellos Noé y Abraham, de este último salieron los patriarcas, las 12 tribus, entre ellos José y Judá, finalmente Moisés. Toda una obra de restauración y construcción. A esta nación Dios le dio sus santas leyes, algo que ninguna nación tenia, la sombra de un sacerdocio divino y un pueblo que servía a Dios. Ellos tenían las palabras de Dios dadas al hombre en forma de leyes e historias, el pentateuco o Thora, que se escribieron por mano de Moisés, el hombre que obedeció a Dios y llevo a cabo este plan. Este libro es Dios mismo en la tierra, habla su voluntad y su plan global.
Como ya vimos, este pueblo de 12 tribus es una obra que tiene tres elementos, o tres obras, la obra del padre, la obra del hijo y la obra del Espíritu, mezclado con el hombre 3×4=12, La obra del padre es la ley dad a Moisés, la obra del hijo es el sacerdocio, los sacrificios expiatorios y la entrada al lugar santísimo, la obra del Espíritu es la revelación y la comunión con Dios, el lugar santísimo.
Bueno, pues todo esto era Job, un varón perfecto y recto, temerosos de Dios y apartado del mal, Israel era esto, una nación perfecta y recta, temerosa de Dios y apartada del mal.
Las calamidades que le vinieron
Como ya vimos anteriormente, Job es el pueblo de Israel, pero ¿Qué tienen que ver estas calamidades que le vinieron?
El propósito de las pruebas que Dios le mando a Job están descritas en los versículos 8 al 12 del capítulo 1, una interesante charla entre Dios y Satanás:
Y Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal? Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: ¿Acaso teme Job a Dios de balde? ¿No le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene? Al trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto, sus bienes han aumentado sobre la tierra. Pero extiende ahora tu mano y toca todo lo que tiene, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia. Dijo Jehová a Satanás: He aquí, todo lo que tiene está en tu mano; solamente no pongas tu mano sobre él. Y salió Satanás de delante de Jehová (Job 1:8-12 RVR1960).
En este pasaje vemos que Dios tenía un plan, probar la fidelidad de Job, este varón perfecto, y uso a Satanás para eso. Satanás hace una observación dando a entender que Job era fiel y perfecto debido a que Dios había puesto protección alrededor de él y lo había bendecido, dando a entender que ese era el motivo de su fidelidad. Pero Dios le dio permiso a Satanás para destruir sus posesiones, e incluso sus hijos, con esto se sabría si sus posesiones era la razón de su temor a Dios. En el versículo 22 del mismo capítulo vemos que Job paso esta prueba ya que no atribuyo a Dios despropósito alguno.
En el capítulo 2 vemos algo muy similar pero ahora concerniente a su salud, Satanás atribuyo la fidelidad de Job a la buena salud que tenía, y de igual manera, Dios le dio permiso a Satanás de afectar esta área de Job, poniéndole una sarna maligna (Job 2:7). Y de igual manera Job no peco con sus labios (Job 2:10 RVR1960).
Con esto podemos entender que toda la destrucción que ha habido en Israel es debido a un plan de Dios. Y aunque muchos del pueblo de Israel pecaron y se perdieron, siempre ha quedado un remanente que no lo ha blasfemado ni ha pecado con su boca (1 Reyes 19:18). Una parte de todo Israel se perdió, estas son las 10 tribus perdidas y dispersadas, que corresponden a los 10 hijos de Job y sus animales.
Veamos una breve parte de la historia, para entender lo anterior.
Como se sabe, Israel fue dividido en 2 reinos debido al pecado de Salomón (1 Reyes 11:11), Dios le dio las 10 tribus del norte a Jeroboam (1 Reyes 11:29-31), a estas 10 tribus se les siguió llamando Israel, y a las dos que quedaron, Juda y Benjamin se les llamo Juda y las conservo el hijo de Salomón Roboam y toda la descendencia de David. Este nuevo rey hizo pecar grandemente a Israel y después de algunos años, muchas traiciones y varios reyes, en el noveno año del reinado de Oseas rey de Israel y al sexto año de Ezequias rey de Juda, Samaria, la capital de las 10 tribus del norte (Israel), fue tomada por el rey de Asiria y llevo cautivo a todo Israel, y nunca regresaron a su tierra. En esto se cumplió lo que Dios les dijo en Deuteronomio 28:36, por no obedecer su ley.
Regresando al punto principal.
Esta prueba fue debida que Dios deseaba demostrar que hay un temor verdadero a Él, que no depende de las posesiones o bendiciones que una persona o un pueblo pueda tener, sino de conocer que Dios es sobre todas las cosas, es soberano, él es el que da y es el que quita (Job 1:21). Sin embargo, es necesario quitar lo que no es de Dios ni le glorifica, para perfeccionar su temor. Los hijos de Job no glorificaban a Dios como bien lo menciono Job (Job 1:4-5), igualmente una parte de Israel, por eso tuvieron que morir.
Aun la propia salud de Job fue probada, el mismo que era varón perfecto, esto lo podemos relacionar con las tribus restantes llamadas Judá, que realmente eran Judá y Benjamín más los levitas y algunos de Israel que querían seguir sirviendo a Dios (2 Crónicas 11:13-16), dos tribus (Job y su esposa), la casa de David. Ellos conservaron la ley de Dios a diferencia de Israel, sin embargo, algunos años después también fueron invadidos y llevados cautivos, en esta ocasión por el rey de Babilonia quien sitio a Jerusalén, la capital de Judá. Pero a diferencian de Israel, Judá no se perdió ni blasfemo contra Dios, estuvieron 70 años cautivos, algunos de estos años en babilonia, hasta que los medos y los persas invadieron babilonia, entonces Judá paso a manos de Persia, bajo la mano del rey Darío, después Ciro, quien, por revelación de Dios, mando reconstruir el templo de Jerusalén (Esdras 1). A partir de aquí la tribu de Judá ha permanecido y hasta la fecha ha sido un pueblo que ha padecido mucho, Jesús mismo quien fue de la tribu de Judá tuvo que padecer.
Aunque en el año 70 después de Cristo Jerusalén fue invadida y los judíos dispersos, ellos siempre mantuvieron su identidad a diferencia de Israel que se dispersó entre todas las naciones haciéndose gentiles, cumpliéndose lo dicho por los profetas (Oseas 8:8, Ezequiel 36:19, 2 Crónicas 7:20).
Volvamos a los números para recordar y hacer un resumen.
Una familia de 12 personas, 10+2, 10 tribus del norte completamente perdidas que equivalen a los 10 hijos muertos de Job, 2 tribus del sur que no se perdieron, pero quedaron con una perdida y en un sufrimiento constante, los dos padres, Job siendo la principal tribu, Judá, que ha quedado en sufrimiento hasta la fecha, pero no ha perdido su identidad ni se han olvidado de Dios.
Los argumentos de la sabiduría
En este grande y tedioso segmento del libro de Job podemos ver algunas cosas interesantes, la primera es que es larguísimo, 39 capítulos, el 90% del libro, esto habla del tiempo en que Judá ha permanecido en sufrimiento, ya han sido más de 2000 años.
Aquí podemos ver también que hay 35 capítulos de argumentos humanos que describen la situación de Job, muchos de estos argumentos, lo descalifican, muchos de estos lo justifican, pero Dios responde en 2 capítulos y el resumen de su respuesta es este; Yo soy Dios, yo sé cómo funciona todo y se porque es cada cosa que sucede, porque yo lo hice, todo lo que hice funciona perfectamente y todo lo que sucede es para llegar a esta perfección.
Dios es la sabiduría e Israel ha tenido que pasar por esta prueba por algo glorioso, veamos el punto que sigue.
La restitución de la vida de Job
Este punto es impresionante y es muy revelador, aquí podemos ver como Dios restituye al doble las pertenencias de Job y le da otra vez 10 hijos, la misma cantidad, pero además menciona que las 3 hijas de Job son las más hermosas de toda la tierra, espero que ya se vayan imaginando lo que viene.
Obviamente los 10 hijos son las 10 tribus perdidas de Israel, que regresarán, así como esta profetizado en Jeremías 30, 31, Ezequiel 36, Oseas 1,2, y muchos pasajes más.
Checa este esquema: La salvación de Israel y Judá
Los animales reflejan la gloria postrera de Israel la cual será mucho mayor.
Pero un punto muy revelador es el número 10. Como vimos anteriormente el 10 es la suma de 7+3, la obra del padre y la obra del hijo. Curiosamente había 7000 ovejas y 3000 camellos el 7 y el 3, que en este punto ya son el doble, las ovejas siempre se relacionan con Israel, precisamente son las ovejas perdidas de Israel, por las que Cristo vino (Mateo 15:24, Mateo 10:6). ¿Pero que son los 3000 camellos?
El camello era considerado inmundo según la ley (Levitico 11:4, Deut. 14:7) por lo que el número 3 de nuestra suma se relaciona directamente con los gentiles, así es, las 10 tribus de Israel, serán los Israelitas naturales dispersos en el mundo que de hecho eran considerados inmundos en el tiempo de Jesús, sumados al pueblo gentil de todo el mundo, la obra del Padre y del Hijo juntos, ya que Jesús vino por las Ovejas perdidas de Israel, pero también vino por cualquier extranjero que creyera en Jesús, el cual es injertado en el olivo (Romanos 11:11-24), el pueblo de Dios. Aquí es donde se cumple la promesa hecha a Abraham, en ti serán venditas todas las naciones (Génesis 12:3, Génesis 22:18). Y nos solo esto, la obra de Jesús representada por 3 hijas, es la obra más hermosa en toda la creación de Dios, así lo ve Dios mismo.
Finalmente podemos ver a Job haciendo un papel de sacerdocio, Jesús, el león de la tribu de Judá (Apocalipsis 5:5) nuestro gran sacerdote (Hebreos 5:7-10).
Hasta aquí llega el estudio, espero que te sea para edificación y puedas analizar más a profundidad acerca de este plan glorioso de Dios, el cual esta descrito en toda la biblia y del cual todos somos participes.